“Es una obra que invita a reflexionar sobre la memoria, la resiliencia, la educación y la construcción de la paz desde la experiencia de una familia marcada por los acontecimientos de 1968”, afirmó Magdalena Núñez Monreal, comisionada Política Nacional del Partido del Trabajo (PT) en la Ciudad de México, durante la presentación del libro Río de Grava Negra. Memoria Testimonial, de la escritora María Guadalupe Frías Medina.
La dirigente señaló que la publicación constituye un ejercicio de memoria que permite acercarse a uno de los episodios más significativos de la historia contemporánea del país desde una perspectiva familiar y humana, a partir de las secuelas que dejó el movimiento estudiantil de 1968.
El encuentro reunió a lideresas del Partido del Trabajo en la capital, así como a Beatriz Hernández, coordinadora del Sectorial de Mujeres del PT en la Ciudad de México; Daniel Santos, integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional del partido, y el luchador social Ángel Acuña.
Durante su intervención, Núñez Monreal consideró que recuperar este tipo de testimonios resulta relevante ante el desconocimiento que, dijo, existe entre las nuevas generaciones sobre los hechos ocurridos en 1968.
“Este tema deberíamos conocerlo. Nos pareció pertinente que nuestras lideresas conocieran esta historia de resiliencia, porque son las mujeres quienes hoy encabezan muchas de las luchas sociales y continúan impulsando las causas de la transformación”, expresó.
La autora, María Guadalupe Frías Medina, explicó que Río de Grava Negra no busca ser una reconstrucción histórica tradicional, sino una narración sustentada en la metáfora, la poesía y el lenguaje sensorial para explorar la memoria de una familia marcada por la desaparición del padre tras los acontecimientos del 2 de octubre de 1968.
Ambientada en la Ciudad de México, la obra relata, desde la mirada de una hija, las consecuencias humanas de la masacre de Tlatelolco y plantea una reflexión sobre el silencio, la ausencia y la importancia de preservar la memoria colectiva.
Durante la presentación, la escritora compartió que la elaboración del libro representó un reto personal y profesional, al desarrollarse en un contexto marcado por la vida política y social del país.
Asimismo, hizo un llamado a rechazar cualquier forma de violencia que afecte a las familias y sostuvo que la educación constituye una herramienta indispensable para generar oportunidades y combatir la desigualdad.
Por su parte, Daniel Santos destacó que la obra, publicada en febrero de este año, surgió de una conversación entre la autora y su padre en un sitio emblemático de la capital, lo que dio origen a una narración que recupera la historia reciente desde una dimensión íntima.
En tanto, Beatriz Hernández Estrada subrayó que acercar este tipo de obras a las mujeres fortalece la construcción de una cultura de paz y permite rescatar voces que durante años permanecieron silenciadas.
Finalmente, el luchador social Ángel Acuña consideró que varios de los temas abordados en el libro, como la persecución política y el desplazamiento forzado, mantienen vigencia en distintos contextos, por lo que llamó a preservar la memoria histórica como una herramienta para comprender el presente y evitar la repetición de esos hechos.


