“El autocuidado no es opcional. Muchas mujeres están al frente de todo y su salud queda al final”, advirtió David Montalvo Castro al alertar sobre el impacto que tiene el abandono de la salud femenina en México, particularmente entre madres y mujeres adultas.
En el contexto del Día de las Madres, especialistas señalaron que el bienestar de las mujeres continúa relegado frente a las responsabilidades familiares, laborales y sociales, situación que incrementa riesgos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
El documento “La Salud y la Mujer en México” advierte que factores como mala alimentación, sedentarismo, estrés y falta de atención médica preventiva están afectando de manera creciente a la población femenina.
De acuerdo con datos citados por el especialista, alrededor de 76.8 por ciento de las mujeres adultas en México viven con sobrepeso u obesidad, mientras que 41 por ciento presenta obesidad, condición asociada con hipertensión, diabetes tipo 2, hígado graso y enfermedades cardiovasculares.
La problemática adquiere mayor relevancia debido a que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares provocan cerca de 12 millones de muertes al año en el mundo.
“Hoy vemos casos desde la cuarta década de vida y cuando ocurren a edades más tempranas suelen ser más agresivos”, señaló Montalvo Castro.
El especialista explicó que los factores de riesgo cardiovascular se dividen entre no modificables —como edad y genética— y modificables, entre ellos tabaquismo, estrés, sedentarismo y obesidad.
En México, más de 42 millones de personas viven con obesidad y el infarto se mantiene entre las principales causas de muerte en adultos de entre 40 y 50 años, según información del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Aunque programas gubernamentales como “Vive Saludable, Vive Feliz”, “3 X Mi Salud” y el etiquetado frontal de advertencia buscan contener el problema, especialistas consideran que las medidas aún son insuficientes frente al crecimiento sostenido de enfermedades relacionadas con malos hábitos alimenticios y falta de actividad física.
“Prevenir sigue siendo mucho más efectivo que tratar. Pequeños cambios pueden hacer una diferencia real en el largo plazo”, sostuvo el bariatra, quien llamó a promover revisiones médicas periódicas, alimentación equilibrada y actividad física constante.
Expertos en salud pública han advertido que el deterioro de la salud femenina no solo impacta a nivel individual, sino también en ámbitos familiares, económicos y sociales, debido al papel central que desempeñan millones de mujeres en el cuidado y sostenimiento de los hogares mexicanos.


