El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular una reforma constitucional en materia electoral, con 87 votos a favor y 41 en contra, por lo que el dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo.
El proyecto plantea modificaciones a diversos artículos de la Constitución, en un contexto de debate político sobre el alcance de los cambios y sus implicaciones en el sistema electoral. Al tratarse de una reforma constitucional, requerirá el aval de la mayoría calificada en el Congreso y posteriormente la aprobación de al menos 17 congresos estatales para su entrada en vigor.
Durante la discusión en el Pleno, se presentó una reserva para eliminar los cambios al artículo 35 relacionados con la revocación de mandato; sin embargo, esta fue aceptada, por lo que dicha figura se mantiene sin modificaciones. Legisladores argumentaron que incluir ajustes en este mecanismo dentro de la reforma electoral podría generar confusión en su aplicación.
En el debate, senadores de Morena y aliados defendieron el dictamen al señalar que fortalece la participación ciudadana, mientras que legisladores de oposición cuestionaron posibles impactos en el equilibrio institucional y en las reglas del proceso electoral. A pesar de las reservas presentadas por distintos grupos parlamentarios, estas no fueron aprobadas.
Entre los cambios avalados, se contempla que los ayuntamientos puedan integrarse con sindicaturas y hasta quince regidurías, además de establecer límites presupuestales para los congresos locales, cuyo gasto no deberá superar el 0.7% del presupuesto estatal.
Asimismo, el dictamen establece que las autoridades electorales no podrán percibir remuneraciones superiores a las del titular del Ejecutivo Federal, lo que incluye a consejeros, magistrados y funcionarios de organismos electorales tanto nacionales como locales.
Aunque la reforma avanza en el Senado, el proceso legislativo aún no concluye. Su discusión en la Cámara de Diputados será determinante para definir el alcance final de los cambios en un tema que mantiene la confrontación política en la agenda nacional.




