Reviven técnica centenaria que transformó las fotografías en blanco y negro en auténticas obras de arte

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Mucho antes de la llegada de la fotografía a color, artistas especializados convertían retratos en blanco y negro en imágenes llenas de vida mediante una técnica artesanal que requería precisión, paciencia y sensibilidad. Ese oficio, popular durante la primera mitad del siglo XX y perfeccionado por la fotógrafa Catalina Guzmán, será el eje del taller “El color del retrato. Práctica de coloreado manual de fotografía”, con el que el público podrá conocer y experimentar este proceso artístico que marcó una época.
La actividad forma parte del cierre de la exposición “Catalina Guzmán. Photo Chic” y permitirá a las y los asistentes acercarse a una práctica que distinguió el trabajo de la fotógrafa mexicana, considerada una de las principales exponentes del coloreado manual de retratos durante las primeras décadas del siglo XX.
En su estudio Photo Chic, Catalina Guzmán desarrolló un estilo caracterizado por la aplicación de pintura sobre fotografías impresas para otorgarles mayor realismo, profundidad y riqueza visual, en un momento en que la fotografía a color aún no existía.
Entre 1900 y 1950 era común que los retratos fueran entregados con retoques elaborados a mano utilizando acuarelas, óleos, pigmentos especiales, pinceles de alta precisión y lápices de cera para resaltar elementos como la piel, los ojos, los labios, el vestuario, las flores y los fondos.
El proceso requería una gran destreza técnica, ya que un exceso de agua, una presión inadecuada del pincel o el uso de materiales poco apropiados podían arruinar de forma irreversible una fotografía. Por ello, quienes dominaban esta práctica eran ampliamente reconocidos por la calidad de su trabajo.
De acuerdo con los organizadores, algunos de los retratos elaborados por Catalina Guzmán alcanzaron tal nivel de detalle que parecían fotografías tomadas originalmente a color, consolidando su prestigio dentro de la fotografía mexicana.
Durante el taller, las y los participantes aprenderán distintas técnicas de coloreado mediante la aplicación de veladuras de óleo sobre impresiones fotográficas, además de conocer el contexto histórico y artístico de un oficio desempeñado en numerosas ocasiones por mujeres que contribuyeron a transformar la representación del retrato.
La actividad también permitirá reflexionar sobre la importancia del coloreado manual como una expresión artística que acercó la fotografía al ámbito de las Bellas Artes y otorgó un mayor valor estético y simbólico a las imágenes.
Aunque el estudio Photo Chic contó con diversos colaboradores especializados en el iluminado de fotografías, actualmente sobreviven piezas atribuidas directamente a Catalina Guzmán, identificables por su firma autógrafa en color blanco, a diferencia del sello mecánico utilizado en la mayoría de los trabajos del estudio.
El taller “El color del retrato. Práctica de coloreado manual de fotografía” se realizará los domingos 19 y 26 de julio, a las 13:00 horas, en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México-Tenochtitlan número 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.