Convertir residuos plásticos en material para reparar baches, utilizar drones para estudiar escurrimientos de agua y recuperar barrancas con participación vecinal son algunas de las propuestas desarrolladas por estudiantes, docentes y especialistas del Tecnológico de Monterrey para atender problemas ambientales y urbanos de Álvaro Obregón.
Los proyectos fueron presentados durante el segundo Think Tank “ÁO–Tec: Innovación para un Futuro Sostenible”, realizado en colaboración entre la Alcaldía Álvaro Obregón y el Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, como parte del Clúster Universitario de Alto Nivel.
Durante el encuentro, al que asistieron el alcalde Javier López Casarín y el director general del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, Benito Mirón Lince, se expusieron cuatro proyectos enfocados en recuperación ambiental, planeación urbana, economía circular y participación comunitaria.
Uno de los resultados más concretos se obtuvo con “Héroes Circulares”, un proyecto piloto implementado en la Escuela Primaria República de Jamaica para evitar que los residuos terminen en barrancas, particularmente en el entorno del Río Becerra.
En seis semanas se recolectaron más de 100 kilogramos de plástico, posteriormente aprovechados para generar insumos utilizados en trabajos de bacheo. De acuerdo con los resultados presentados, el material permitió intervenir más de 15 baches.
La siguiente etapa plantea llevar el modelo a otras escuelas, familias y comunidades, además de analizar usos adicionales de los residuos en soluciones como gaviones y obras para la recuperación de barrancas.
Drones para estudiar escurrimientos en Alameda Poniente
El proyecto “Bosque de Lluvia – Parque Alameda Poniente”, encabezado por Miguel Ángel Delgadillo, utilizó tecnología para analizar las condiciones ambientales e hidrológicas del lugar.
Estudiantes de Ingeniería Civil realizaron levantamientos mediante drones y procesamiento fotogramétrico, con los que desarrollaron un Modelo Digital de Elevación con resolución de 50 centímetros.
La información permitió analizar los escurrimientos y detectar problemáticas relacionadas con la reducción de áreas verdes, modificación de cauces naturales y contaminación del agua que llega a la parte alta de la cuenca del Río Becerra.
La propuesta busca convertir Alameda Poniente en un laboratorio vivo de Soluciones Basadas en la Naturaleza, donde investigadores y estudiantes puedan evaluar alternativas para recuperar el ecosistema y posteriormente determinar si pueden aplicarse en otros puntos de la Ciudad de México.
Como siguiente etapa se plantea instalar un laboratorio científico dentro del parque para dar seguimiento a la evolución ambiental del sitio.
285 estudiantes mapearon calles e infraestructura
Otro de los proyectos busca resolver un problema indispensable para la planeación urbana: disponer de información detallada sobre las condiciones del territorio.
Entre 2025 y 2026, 285 estudiantes y ocho docentes de Arquitectura, Ingeniería Civil y Urbanismo participaron en un levantamiento geomático de Álvaro Obregón.
El ejercicio recopiló información sobre calles, banquetas, infraestructura verde, obstáculos urbanos y dimensiones de arroyos vehiculares, entre otros elementos.
Los datos fueron clasificados para producir mapas sobre obstáculos e infraestructura verde, además de una representación del estado promedio de las calles.
La intención es que esta información pueda utilizarse para tomar decisiones relacionadas con infraestructura urbana, abastecimiento de agua, manejo de lluvia y problemas derivados del crecimiento de la demarcación.
Vecinos y estudiantes participan en recuperación de Barranca Membrillo
La cuarta propuesta se concentra en la Barranca Membrillo, donde se desarrolló un laboratorio ciudadano con 72 habitantes de la zona y estudiantes de las escuelas Hermanos Galeana y José María Freyding, ubicadas en Santa Lucía Xantepec.
Entre las actividades realizadas se encuentra la reforestación con Tepozán, especie seleccionada para contribuir al saneamiento del espacio, además de talleres de siembra y cuidado orientados a establecer un huerto comunitario.
Según los resultados presentados, el proyecto ha involucrado en sus diferentes actividades a 350 estudiantes y 13 grupos, además de generar tres proyectos sociales y más de 72 prototipos.
El planteamiento busca que la recuperación ambiental no dependa únicamente de intervenciones gubernamentales o académicas, sino que incorpore a quienes viven alrededor de las barrancas.
De proyectos universitarios a soluciones para la ciudad
Las cuatro propuestas forman parte del Clúster Universitario de Alto Nivel, una estrategia impulsada por la Alcaldía Álvaro Obregón para conectar instituciones académicas con problemas concretos de la demarcación.
El modelo pretende reunir a gobierno, universidades, sector privado y comunidades para que investigaciones y proyectos desarrollados en las aulas puedan probarse directamente en el territorio.
El desafío ahora será determinar cuáles de los prototipos y proyectos presentados pueden pasar de experiencias piloto a programas permanentes o intervenciones a mayor escala, así como evaluar sus costos, resultados y viabilidad.
En una demarcación marcada por barrancas, zonas de conservación y una compleja urbanización, las propuestas colocan sobre la mesa una ruta distinta: utilizar datos, tecnología, conocimiento universitario y participación ciudadana para enfrentar problemas que van desde los residuos y el deterioro de calles hasta el manejo del agua y la recuperación de ecosistemas.


