“Este órgano colegiado servirá para tomar decisiones basadas en criterios técnicos y de prevención”, señaló la presidenta municipal Rosi Wong Romero durante la Primera Sesión Ordinaria del Comité Municipal de Prevención y Control del Crecimiento Urbano, en la que se acordaron medidas para ordenar la expansión territorial de Tecámac.
La reunión, encabezada por Wong Romero y el director general del Instituto Mexiquense de la Vivienda Social (IMEVIS), Alejandro Tenorio Esquivel, reunió a representantes de los tres órdenes de gobierno para establecer una agenda de trabajo enfocada en el ordenamiento territorial y la seguridad jurídica de las familias.
Entre los primeros acuerdos se encuentra la realización de un censo con planos de localización para determinar qué asentamientos pueden ser regularizados y cuáles presentan condiciones que impiden su permanencia debido a factores de riesgo.
La mesa de trabajo también acordó acelerar la actualización del Plan de Desarrollo Urbano Municipal y del Atlas de Riesgos, herramientas que permitirán contar con información actualizada para definir dónde es viable el crecimiento habitacional.
Otro de los planteamientos consiste en diseñar estímulos fiscales para facilitar los trámites de escrituración de las familias que habitan en zonas consideradas aptas para su regularización.
Buscan prevenir viviendas en zonas de riesgo
Durante la sesión se planteó incorporar criterios técnicos de áreas como catastro, protección civil y desarrollo urbano para evaluar las condiciones del territorio y evitar la expansión de zonas habitacionales en lugares que no cuentan con condiciones adecuadas.
El titular del IMEVIS, Alejandro Tenorio Esquivel, señaló que el Gobierno del Estado de México respaldará los trabajos para identificar las necesidades territoriales específicas de Tecámac y plantear soluciones.
El objetivo de la estrategia es avanzar hacia un crecimiento urbano con planeación, garantizar que las nuevas viviendas tengan acceso a servicios básicos y brindar certeza jurídica a las familias que habitan en zonas susceptibles de regularización.
Las autoridades municipales y estatales plantearon que la prevención y el análisis técnico serán elementos centrales para evitar nuevos asentamientos en áreas que puedan representar riesgos para la población.


