La UNESCO no recomienda inscribir a la Antigua Ciudad Maya y Bosques Tropicales Protegidos de Calakmul, Campeche, en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, de acuerdo con el informe de la Misión de Evaluación Reactiva realizada en 2025 y entregado a autoridades mexicanas en el contexto del seguimiento a los posibles impactos asociados con las obras del Tren Maya.
El Centro del Patrimonio Mundial (CPM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura entregó el documento a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La entrega se produjo después de que ambas instituciones solicitaran formalmente el informe durante la 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en julio en Busan, República de Corea.
En aquella reunión, la delegación mexicana manifestó su inconformidad debido a que el documento no había sido entregado oportunamente, situación que, según las autoridades mexicanas, impidió que las conclusiones de la misión fueran consideradas en las decisiones adoptadas entonces por el Comité.
Informe no recomienda colocar a Calakmul en la lista de sitios en peligro
El punto central del documento es que, con base en la información proporcionada por Conanp, el Centro INAH Campeche y la Dirección de Patrimonio Mundial del INAH, no se recomienda actualmente la inscripción del bien en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.
La precisión resulta relevante: el informe no significa que hayan concluido las tareas de vigilancia ni que se hayan descartado todos los posibles impactos relacionados con el proyecto ferroviario. Por el contrario, plantea mantener acciones de monitoreo y seguimiento sobre el patrimonio natural y cultural de Calakmul.
El documento también señala que las evaluaciones de impacto ambiental efectuadas conforme a la legislación mexicana han servido para implementar medidas de mitigación, sistemas de monitoreo y planes de manejo para el sitio.
Piden vigilancia permanente de efectos ambientales y turísticos
Entre las recomendaciones se encuentra mantener un monitoreo permanente de la Reserva de la Biosfera Calakmul y de la zona arqueológica, además de fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables de conservar el sitio.
También se plantea reforzar los sistemas de referencia y seguimiento a largo plazo de indicadores ecológicos, hidrológicos, culturales y turísticos, con el propósito de detectar cambios que pudieran afectar los valores por los cuales Calakmul cuenta con reconocimiento internacional.
Otro de los puntos es fortalecer la participación de los pueblos indígenas y comunidades locales vinculados con el territorio.
Asimismo, México deberá continuar presentando información al Comité del Patrimonio Mundial y dar seguimiento a los impactos acumulativos y riesgos emergentes, por lo que la evaluación internacional sobre la conservación del sitio continuará.
México ha presentado seis informes entre 2022 y 2026
Conanp y el INAH reportaron que entre 2022 y 2026 han elaborado y enviado seis Informes de Estado de Conservación para responder a las solicitudes formuladas por el Comité del Patrimonio Mundial.
Dentro de este proceso se encuentra precisamente la Misión de Evaluación Reactiva realizada durante 2025, cuyo informe ahora fue entregado a las autoridades mexicanas.
El seguimiento internacional está relacionado con la necesidad de proteger simultáneamente los valores arqueológicos y ambientales de Calakmul, reconocido como Patrimonio Mundial por la excepcional interacción entre los vestigios de la civilización maya y los bosques tropicales que los rodean.
La Conanp señaló que continuará trabajando conjuntamente con el INAH y las comunidades relacionadas con el territorio para atender las recomendaciones del Comité y cumplir los compromisos derivados de la Convención del Patrimonio Mundial.
El pronunciamiento, por tanto, evita por ahora que Calakmul sea recomendado para la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, pero mantiene abierta la vigilancia internacional sobre su estado de conservación y los posibles impactos acumulativos asociados con las intervenciones en la región.


